23 octubre 2015

Crema de calabaza - Delicatessen Diferentes


crema de calabaza
crema de calabaza
crema de calabaza
crema de calabaza




La crema de calabaza no estaba en mi lista de recetas para el blog de esta semana pero, al entrar en la frutería, me recibieron calabazas de muchas variedades tanto para cocinar como para decorar y no pude resistir la tentación de preparar una receta con ella.
Camino de la frutería, pensé y me paré a sentir lo maravilloso que es poder disfrutar de los cambios de estación. El ruido de las cigarras dando paso al sonido de los pájaros. Ví las hojas caídas en el suelo formando una alfombra de colores ocres, marrones y rojizos. Los árboles resistiéndose a perder sus ropajes. Los días más cortos. El cambio de hora (no se yo si realmente sirve para ahorrar energía o para trastocarnos un poco). Me agaché a coger una hoja, me quedé contemplándola y se me ocurrió que podía formar parte de algún escenario para mis fotos. Recogí unas cuantas y continué mi camino a la frutería.
¡Qué gozada sentir la calidez de los rayos de sol sobre la piel! ¡Me recarga de energía!
Al entrar en el establecimiento tenían cajas con calabazas de distintas formas, colores, tamaños, para ponerlas en un centro de mesa y decorar.
Pensé que, desde la crema de guisantes, no os había propuesto ninguna crema de verdura y compré calabaza suficiente como para hacer esta crema y alguna mermelada que ya había preparado anteriormente y que a mi hijo mayor le encantó. Ya os pondré la receta de la mermelada, es diferente e ideal tanto para acompañar carne como para unos montaditos salados.

La crema de calabaza que os traigo hoy tiene un punto "diferente" de sabor y sus ingredientes tienen propiedades probadas en la prevención y lucha, desde la alimentación, contra el cáncer.
Los muñequitos son un guiño a las fechas en que nos encontramos pero, desde luego, no forman parte en absoluto de la receta ni de la dieta saludable. Son parte del escenario simplemente.
Esta crema de calabaza calentita es ideal para los días de frío. La calabaza tiene gran cantidad de betacarotenos, cumarinas y vitamina C, lo que nos proporciona una importante fuente de antioxidantes que ayudan a eliminar los radicales libres y potenciar el sistema inmune. También es rica en licopeno, principio muy importante en la lucha contra el cáncer. 
 Los betacarotenos son pigmentos vegetales de color amarillo o naranja que, una vez ingeridos, se transforman en el hígado y en el intestino delgado en vitamina A. Son componentes antioxidantes que protegen contra la aparición del cáncer, especialmente el de pulmón, boca y estómago. Además, se ha comprobado que estos principios pueden inhibir el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en la próstata.
Sus propiedades antioxidantes contribuyen a que se formen menos depósitos de colesterol en las arterias, por lo que favorecen la circulación y ayuda a que no se formen trombos.
Las cumarinas tienen propiedades antiinflamatorias y antibacterianas.
La vitamina C aumenta las defensas estimulando el sistema inmune, reduce la intensidad y duración de los resfriados y la gripe. Es necesaria para la síntesis de colágeno (componente de los vasos sanguíneos, tendones, ligamentos y huesos), previene la aparición de enfermedades cardiovasculares.
Por todo esto, más la utilización de la cúrcuma combinada con pimienta negra molida, tenemos en esta receta un aliado en la prevención y lucha contra el cáncer.

Ingredientes:
  • 1 kilo de calabaza limpio
  • 200 gramos de zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 vaso de caldo de verdura (puedes ver el que hago casero en el vídeo de abajo)
  • 25 gr. de jenjibre fresco
  • 1 lata de leche de coco
  • zumo de una lima
  • 2 cdtas. de curry
  • 1 pizca de canela
  • 1/2 cdta. de cúrcuma
  • pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra (AVOE)

Preparación:
Quitar las semillas de la calabaza y trocearla en dados. Pelar y picar pequeña la cebolla. Limpiar y cortar en rebanadas finas la zanahorias. Tostar en una sartén, sin aceite a fuego bajo, removiéndolas constantemente para que no se quemen, las semillas y reservar.
Sofreir a fuego medio la cebolla hasta que esté bien blandita. Añadir la calabaza y rehogar. Salpimentar y añadir las dos cucharaditas de curry. Echar el vaso de caldo de verdura, añadir el jenjibre fresco en rebanadas finitas, la cúrcuma, la canela y la pimienta negra molida. Cocer 10 minutos. Verter la lata de leche de coco y cocer otros 5 minutos. Triturar bien fino.
Si queréis, podéis pasarla por el pasapurés para aseguraros de que  queda fina y sin trozos. Añadir el zumo de lima. Probar y rectificar las especias a vuestro gusto.
Aunque parezca que uso las semillas tostadas como decoración,  tienen también importantes propiedades nutricionales. Por eso le he dedicado una foto a ellas. Contienen magnesio, manganeso, cobre, zinc y proteínas. Las verdes están deliciosas. Si tienes niños, dáselas a probar así, tostaditas. Les va a enganchar y son una forma estupenda de que tomen minerales y proteínas vegetales de calidad.

Espero que, además de sus propiedades os encante el sabor.

2 comentarios:

  1. Buenos días, tengo una pregunta, en el video del caldo de verduras, comentas en olla rápida 15/20 minutos pero la olla que aparece parece de las antiguas, me podrías confirmar si te refieres a la olla que aparece en el video? Y si es así, cuanto tiempo sería en una olla de las más rápidas? Gracias

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    Respuestas
    1. Hola!
      Muchas gracias por seguir mis recetas y perdón por contestar tan tarde. Normalmente os resuelvo las dudas enseguida.
      En las ollas más modernas, llamadas rápidas, el caldo de verduras lo tendrías listo en 7 u 8 minutos.
      Espero que te haya sido de ayuda y que te sigan gustando mis recetas.

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